Erase una vez una niña,
Tenía el pelo rojo y rizado, la piel blanca y con muchas pecas.
Era una niña muy presumida: le encantaban los cumplidos. Le encantaba ser paseada por su Abuela en el cochecito y que les pararan y le dijeran que tenía un pelo muy bonito y unos pendientes preciosos.
Creciendo entendió que había más cosas en la vida de las que se podía presumir.
“Mi abuela es muy moderna”, decía la niña en el colegio, “lleva el pelo corto, tiene ojos color serpiente y cada día coge el coche para ir a trabajar.”
Entonces tenía la niña siete años y la abuela aún no había cumplido 65.
A la niña le tenía muy impresionada que su abuela llevara pantalones y cada dia condujera media hora para llegar a Sanofi, en Rubí.
A la niña le tenía muy impresionada que su abuela llevara pantalones y cada dia condujera media hora para llegar a Sanofi, en Rubí.
Su Abuela era única, pues había estudiado química y era una mujer muy sabia y lista también.
La niña no conocía a nadie más que hablara Alemán, Inglés, Francés, Español y, ¡con 65 años!, estudiara Italiano.
La niña no conocía a nadie más que hablara Alemán, Inglés, Francés, Español y, ¡con 65 años!, estudiara Italiano.
Ahora la niña ha crecido, tiene 23 años y vive en Berlín.
Habla Italiano, Inglés, Español, Alemán y ha estudiado Física.
Habla Italiano, Inglés, Español, Alemán y ha estudiado Física.
Le sigue gustando mucho presumir.
A menudo la gente le pregunta por qué es tan bajita y ella contesta que no le importa serlo, porque es la demonstración de que comparte casi todos los genes con su súper abuela.
A las dos les gusta el café negro, la cerveza, la carne sangrienta, la cabeza del pescado, el alemán, Alemania y los alemanes y, evidentemente, las ciencias.
Las dos tienen ojos color de serpiente, llevan pantalones y, ¡son muy bajitas!
A menudo la gente le pregunta por qué es tan bajita y ella contesta que no le importa serlo, porque es la demonstración de que comparte casi todos los genes con su súper abuela.
A las dos les gusta el café negro, la cerveza, la carne sangrienta, la cabeza del pescado, el alemán, Alemania y los alemanes y, evidentemente, las ciencias.
Las dos tienen ojos color de serpiente, llevan pantalones y, ¡son muy bajitas!
Hoy es un día especial porque esa abuela, que cada día sigue cogiendo el coche para ir a trabajar, escribe E-mails y mensajitos por el móvil, viaja por Europa, tiene la agenda de un ejecutivo y no desconecta el cerebro de los asuntos de toda la familia ni un solo segundo , esa abuela hoy cumple 80 años.
¡Feliz cumpleaños Abu!
