11 de Julio de 2010, cuatro años y dos dias después de Italia, España es campeón del mundo.
Ví el partido sentada en la barra de un bar, con una Radler (una clara) grande. A mi lado Jan y un alemán con camiseta de la Roja, que comentó el partido con la vehemencia (y las palabrotas) dignas de el mejor aficionado.
El resto de la audiencia eran alemanes decepcionados y hartos de tanto futból, porque "total, por como juega Holanda la final la hubiesemos tenido que jugar nosotros."
Pedaleando de vuelta a casa, pensé una vez mas en las ventajas de haber nacido a mitades: además de eso de las lenguas, de la cultura, de la cocina, poder celebrar tres campeonatos en cuatro años no es cosa de todos, y más si los equipos son distintos.
Pena que esta euforia multi-culti me haya durado demasiado poco.
Seguia yo esta mañana tán emocionada frente a la pantalla de mi ordenador, mirandome las fotos de la copa y de los jugadores (que están bastante buenos además de serlo...) con la misma alegria con la que me miré a "gli Azzurri", cuando se me ocurrió abrir Facebook.
Los varios Erasmus y compañeros de vela que conozco a lo largo de España debían estar todavia bien dormidos o ocupados eliminando la resaca.
Bien despiertos estaban encambio los pesados "catalanotes". Lo de pesados lo digo con todo mi cariño, lo de catalanotes no tanto.
Un breve resumen de sus frases de perfil, a partir del sabado, se queda en:
- Holanda... Salva'ns de viure un Infern SIUSPLAU!
- Estic desenvolupant al·lèrgia als pops... (der arme Paul...)
- Demà no penso cridar a favor de la independència, no és el dia...només espero que estiguem el màxim nombre de catalans, humiliats, però units...
- No poso en dubte que avui espanya pot fer història, és evident que no podria ser aixi sense Catalunya tirant del carro, com sempre, però que ningú intenti negar que ahir CATALUNYA va fer HISTÒRIA, que tot el poble català va fer un cop de puny a la taula i va dir PROU! No es pot fer la vista grossa, va ser CLAR i CATALÀ!
- Quina pena, amb lu bonica q estava ahir Barcelona...
No se si me tienen mas preocupada o mas harta. Seguramente me dan pena. Me los imagino sentados frente a la televisión con su senyera, animando a Holanda y agradeciendole a esos carniceros todas las faltas y el mal futból.
No se me hace nada dificil de imaginar, pues son escenas que viví en Euro 2008, aquí en Berlin.
Entonces no me tocaron tanto ya que las relacioné con un escaso numero de individuos pertenecientes a la categoria "estudiante catalán de ciencias politicas con escasa propensión al diálogo".
Que quede bien claro que no estoy criticando a la senyera, que lucía estupenda en los hombros de Puyol y Xavi, así como bella fué la bufanda de Villa.
Lo que critico es el echo de no reconocer que lo que enriqueze a una persona, hoy en dia, es ser multiple. Ser catalán es una ventaja cuando se suma a ser español, no cuando se reduce al provincialismo exasperado.
Cuando tu cultura bilingüe y pluralista hacen de ti un ser especial entre muchos, no cuando te conviertes en uno qualquiera entre unos pocos que se parecen a ti.
La selección española es mejor cuando junto al catalán corre un vasco y un asturiano la mete en la porteria, mientras que el madrileño defiende a la otra.
Así como la selección alemana es mejor cuando se llena de su ejercito de medios: un nigeriano, un Brasileño, un Ghanés, dos turcos, un tunecino, un Bosnio, tres polacos y, incluso, un español.
Al ojear los periodicos de hoy me he fijado que en el Avui la noticia está bien escondida y aparece después de hablar de los catalanes de la seleción y en deia.com (periodico del pais Vasco)se le deja espacio a un cierto politico que declara que "las selecciones Catalana y Vasca también lo hubiesen conseguido, pena que no se les deje". El resto de España exhibe foto gigante de la fiesta.
Sinceramente no creo que una selección catalana conseguiria ganar la copa, seguramente no conseguiria hacer feliz a aquel niño español que conocí la semana pasada, hijo de padre vasco y madre italiana, que sueña con jugar en el Barça y habla alemán perfecto.
Creo que tampoco conseguiria hacerme feliz a mi.
¡Y yo, tan ingenua, que me creia que este era el mundo en el que, un dia, mis hijos podrian estallar de alegria por haber ganado tres copas del mundo!
Con tres naciones diferentes, por supuesto...
